Temperley ascendió, a la Primera División del fútbol argentino, luego de 27 años y los festejos no paran. En los recortes de los diarios, en las radios, en los distintos canales de televisión se habla del Gasolero, que con el presupuesto más bajo de la B Nacional dejó de ser una sorpresa para ser una realidad.

Javier Grbec fue una de las nueve incorporaciones del Celeste para afrontar la segunda categoría de la Asociación del Fútbol Argentino. El nueve de área convirtió cuatro goles en el torneo, pocos, pero se lo reconoce por su entrega en lo colectivo. El delantero proveniente del Manta de Ecuador habló, en comunicación telefónica, con el Departamento de Prensa de Temperley sobre lo que dejó el partido del lunes y los valores del Gasolero tanto futbolístico como institucional.

-¿Cuál fue tu sensación al entrar a la cancha y verla colmada?

-Lo primero que se me pasó por la cabeza fue querer mirar a los cuatro costados. Se me erizó la piel y agradecí al cielo la posibilidad de poder vivir algo así. Se da muy pocas veces en el fútbol. Tengo amigos y conocidos que han desarrollado una carrera y nunca tuvieron la suerte de vivir lo que viví con mis compañeros. Yo tuve la suerte que el fútbol me lo ha permitido. Fue algo emocionante.

-¿Qué fue lo primero que pasó por tu cabeza cuando convertiste el segundo gol ante All Boys?

-Fue el desahogo de saber que ya estábamos a un paso, aunque ya íbamos ganando por 1-0. Pero el segundo gol nos dio ese margen como para tranquilizarnos porque habíamos entrado muy ansiosos en los primeros minutos. Con el segundo gol estábamos a prácticamente nada de concretar el sueño que teníamos. Fue uno de esos partidos en los que lo emotivo estaba a flor de piel. Había muchos sentimientos que había que tratar de controlar a la hora de jugar y disputar una pelota.

El delantero, que comenzó su carrera en Liniers en la temporada 2003/04, habló también sobre la figura de Ricardo Rezza. “Me ha enseñado muchas cosas. Lo que transmite es impresionante” dijo el ex Brown de Adrogue que agregó: “Nos transmite tranquilidad, confianza y algo simple como el saber de que si cada uno cumple su función, tanto en lo colectivo como en lo individual, el logro iba a ser una consecuencia de la labor que veníamos haciendo, entrenamiento a entrenamiento, partido a partido. Desde esa serenidad que transmite, que es fundamental, surge lo que es esta campaña”.

Grbec también comentó que el cuerpo técnico le pidió al plantel que no sobrepasara la motivación, al ver videos y fotografía. “La motivación, internamente ya era mucha y era inevitable sentirse alentado ante el tamaño del objetivo que estábamos afrontando”.

-Si tendrías que nombrar los pilares fundamentales para lograr el ascenso a primera ¿Cuáles son?

-Hay algo que en el fútbol es claro. Para conseguir un logró es necesario que en una mesa las cuatro patas estén firmes. La dirigencia, los hinchas, el cuerpo técnico y los jugadores. Si entre las cuatro partes se encuentra un equilibrio y tiran todos para el mismo lado se puede pensar y soñar en grande. El caso de Temperley es la clara demostración que un equipo humilde y sin figuras no es menor a los altos presupuestos de los otros clubes de la categoría. Le jugamos de igual a igual. Hicimos un gran campeonato, ganamos la mitad de los partidos. Nos pusimos a la par de otros equipos, los superamos y sobre todo demostramos para lo que está Temperley. Impusimos el nombre del club y creo que es merecidísimo lo que hemos hecho.

En el final de la entrevista, hecha luego del entrenamiento del Gasolero en el predio del Sindicato Pasteleros, el nacionalizado esloveno resaltó la entrega del equipo. “Siempre dimos el cien por ciento. Desde mi punto de vista, partiendo desde lo grupal a lo personal creo que siempre lo dimos todo, luchamos en cada pelota, creo que nadie se guardó nada” y agregó que cada jugador, cuando le tocó entrar a entrar, dio lo mejor de si en función del equipo, “por eso es el resultado de lo que nos pasó, que fue maravilloso”.

La entrevista finalizó cuando Javier Grbec, de 28 años, admitió que se sintió impactado por el valor que le dieron los medios al ascenso y cree que es algo positivo que le nombre “Temperley” porque es el fiel reflejo de lo bien que se hacen las cosas.

El plantel del Gasolero entrenó, hoy por la mañana en el predio de Esteban Echeverría. Los dirigidos por Ricardo Rezza realizaron ejercicios regenerativos pensando en el último compromiso del 2014, ante Independiente Rivadavia, el próximo domingo desde las 18hs, del cual Grbec no será parte ya que fue descartado debido a la contractura que lo obligó a ser suplantado ante el Blanquinegro. Mañana volverán a entrenar, pero por la tarde en las instalaciones del club.

INFORME: Matías Gastón Cepeda
FOTOGRAFÍA: Hernán Giles Jadli