El primer equipo de Fútbol Profesional del Club Atlético Temperley consiguió en 1999 su tercer ascenso después de la quiebra y lo hizo con un equipo basado en el sacrificio y la humildad que supo sobreponerse a momentos complicados durante la temporada, incluyendo un cambio de técnico en la primera parte del torneo.

Horacio Bidevich fue el DT encargado de armar el plantel a mediados de 1998. El “Cele” arrancó ganando en la primera fecha frente a Brown de Adrogúe, sin embargo, una serie de resultados adversos, con 8 partidos sin victorias, sentenciaron la sálida del entrenador.

Llegó Hector Ostúa, quién había dirigido al equipo durante su paso por la C. El plantel enderezó el rumbo y finalizó cuarto el torneo Apertura con un raid final de siete victorias en los últimos 8 juegos. El torneo Clausura de 1999 no arrancó de la manera esperada, ya que el “Gasolero” cayó en sus primeras tres presentaciones. Pese a esto, Ostúa mantuvo el timón del barco y el tiempo le dió la razón, ya que al promediar dicho torneo, logró cinco victorias al hilo, incluyendo un 3 a 1 en Rosario frente al luego campeón argentino de Rosario, que serían claves para la clasificación al reducido por el segundo ascenso.

En el exagonal final, el primer obstaculo se superó sin demasiados inconvenientes. El “Cele” dejó atrás a Deportivo Armenio con un empate en cero de visita y una victoria 3-1 en casa. En semifinales lo esperó San Telmo quién recibió al gasolero en el estadio de El Porvenir. Esa tarde, Temperley prácticamente aseguró su pase a la final, tras vencer 5 a 3 al “Candombero”. La serie se cerró en el Beranger con la victoria 1 a 0 de los de Ostúa.

De esta manera, Temperley llegaba a la final, esta vez, por un lugar en la Primera B nacional y el rival sería Defensores de Belgrano.
La primera final se jugó en cancha de Banfield con el arbitraje de Gabriel Favale, el 24 de julio de 1999. El “Celeste” se impuso 2 a 1 con goles de sus máximas figuras durante ese año, Diego Katip y Daniel Bazan Vera. El descuento de la visita llegó cuando el “Dragón” tenía dos jugadores menos producto de expulsiones y puso una cuota de incertidumbre sobre final del partido. Cuando parecía que el “Gasolero” iba a ampliar la diferencia y meterse medio ascenso ‘en el bolsillo’, el encuentro finalizó con una victoria ajustada.

La revancha fue una semana despúes, el calendario marcó el sábado 31 de julio de 1999, y el destino de miles y miles de hinchas celestes fue la General Paz rumbo a Vicente López para visitar la cancha de Platense.

Temperley formó esa tarde con un equipo que sale de memoria: Pablo Campodónico en el arco, Hugo Cazajous, Germán Aldirico, Cristian Smigiel y Elvio Zamuner en defensa. En la mitad de la cancha estaban Guillermo De Lucca, Maximiliano Gómez, Gustavo Ortíz y Héctor Orellana, y adelante Daniel Eduardo Bazan Vera y Diego Leonardo Katip.

En la segunda etapa ingresaron Agustín Silva y Marcos Pablo Aimonetto. El “Gasolero” parecía local en las tribunas con una masa de 15 mil almas alentando y aguantando desde la popular, ventaja obtenida en el partido de ida.

El partido fue una final con muchos condimentos, luchada, friccionada y con momentos de mucha tensión que llevaron a que el árbitro Guillermo Rietti expulse a dos jugadores por bando, Maxi Gomez y Aimonetto en el “Cele”. Así, 9 contra 9 terminó el encuentro y el pitazo final desencadenó la locura y el festejo en Saavedra y en una General Paz que se tiñó de celeste en uno de los regresos más recordados por todos los hinchas de Temperley.

El equipo del “huevo, huevo, huevo”, quedó grabado por la particular foto cábala de los 11 jugadores de pie haciendo un recordado gesto, pero que también generó admiración por el fútbol de alto vuelo de Héctor Orellana, las atajadas de Pablo Campodónico, lo aguerrido de su defensa, y por supuesto la lluvia de goles de Katip Y Bazán Vera, motivos suficientes para declarar a Temperley un justo merecedor del ascenso.

LA CAMPAÑA
Entre el torneo Apertura 1998, el Clausura 1999 y las instancias finales, Temperley disputó 40 encuentros, ganó 20, empató 10 y perdió 10. Convirtió 63 goles y recibió 41, logrando el 58% de los puntos.

Horacio Bidevich lo dirigió durante los primeros 9 encuentros y Héctor Ostúa en 31 juegos.

EL PLANTEL (partidos jugados)

Acuña Walter (3)
Aimonetto Marcos (7)
Aldirico German (36)
Bazan Vera (38)
Bobadilla Cristian (2)
Calizaya Guillermo (1)
Campodonico Pablo (39)
Cazajous Hugo (35)
Chanquía Lucas (1)
De Lucca Guillermo (38)
De Sagastizabal Felipe (7)
Elía Miguel (1)
Farías Walter (29)
Fernández Ricardo (1)
Maximiliano Gómez (31)
Katip Diego (34)
Lencina Juan (3)
Maciel Elvio (13)
Maciel Rúben (21)
Mastronicola Pablo (16)
Morsolín Fabián (13)
Orellana Héctor (34)
Ortíz Gustavo (20)
Quiñones Horacio (3)
Ruggeri Franco (5)
Sandoval David (20)
Silva Agustín (30)
Smigiel Cristian (34)
Vega Guillermo (1)
Vitulio Cristian (1)
Zamuner Elvio (29)

GOLEADORES:

Bazán Vera (29)
Katip (14)
De Lucca (6)
Orellana (2)
Aldirico (1)
Cazajous (1)
Farías (1)
Gómez (1)
Lencina (1)
Maciel (1)
Mastronicola (1)
Morsolín (1)
Ortíz (1)
Sandoval( 1)
Zamuner (1)
Musson (Alem en contra – 1)

Informe: Gonzalo Villalba
PRENSA C.A. TEMPERLEY