En el día de ayer, el ahora ex arquero de Temperley anunció a través de sus redes sociales la finalización de su extensa carrera, que incluyó 570 partidos disputados en 5 equipos y la obtención de tres ascensos.

Pablo Javier Campodónico, oriundo de la localidad de Glew, nacido en el seno de una familia gasolera, llegó al club a los 8 años y realizó su recorrido en inferiores hasta debutar en el arco de la Primera División de Temperley en el año 1996, una tarde en la que el “Celeste” venció a Arsenal por 2 a 0.

En aquella temporada, el equipo atravesaba con más pena que gloria la Primera B Nacional y culminaría el torneo perdiendo la categoría. Sin embargo, pese al revés sufrido, Pablo no bajó los brazos y, más allá de su juventud, se ganó la titularidad del arco “Gasolero”, convirtiéndose en uno de los baluartes del equipo del ‘Huevo, huevo, huevo’ que llevaron a Temperley a un nuevo ascenso al Nacional, derrotando en las finales a Defensores de Belgrano.

Campodónico permaneció en la Primera del equipo desde 1996 hasta 2003, luego emigró dos años a Sarmiento de Junín, donde se coronó campeón y retornó al “Cele” para la temporada 2005/2006 en la que Temperley peleó mano a mano el ascenso hasta la última fecha. De allí, pasó a Platense un año y en 2007 arribó a Aldosivi de Mar del Plata, club que lo recibió como su segunda casa y donde pasó 10 años ininterrumpidos. En el club marplatense logró un ascenso a Primera y se convirtió en record del fútbol argentino al ser el jugador más veterano en debutar en Primera División con 37 años y 114 días. De allí, recaló una temporada en UAI Urquiza, equipo que llegó a la final del reducido por el segundo ascenso al Nacional B.

Para el capítulo final de su carrera, Pablo se dió un último gusto y regresó al club que lo vio nacer. Ya mucho más grande, con otra visión y experiencia, esta vez fue él quien acompañó y aconsejó a los chicos del club que daban sus primeros pasos en la primera.

Terminó cuidando el arco del “Cele” nuevamente, atajando los últimos partidos de la temporada y dando todo hasta el final como lo hacen aquellos que llevan la camiseta tatuada y los colores en el corazón.

Informe: Gonzalo Villalba
Fotografía: http://www.instagram.com/Elsentimientoinexplicable